10 febrero 2019
Mi cuerpo cansado
Mi carne envuelta en el espino
No siento refugio tampoco en el alma
No encuentro el opio que oscurezca mi pasado
La propia niebla habla sola
entre fantasmas
Soporto cien vidas al día
pegajosas columnas que me arrastran
¡Es un largo tiempo vestido de negro!
El espejismo alejado en mis dedos
y la voz crepuscular que no me olvida
Entre esa vasta hojarasca no me conozco
Hasta el miedo es mi aliado
Todo es mancha
en este oscuro reloj inquieto
Un camino hundido en el celestial reino de la nada
Baja el dios del odio
suave
arrastrando a este niño de eterno llanto
T